domingo, 27 de febrero de 2011

II comida "HERMANDAD VALLISOLETANA".

Un año más, nos reunimos para celebrar una comida y contarnos nuestras aventuras y desventuras, con nuestros amigos amantes de las dos ruedas de la provincia de Valladolid.

Como el año pasado, buscamos un punto de encuentro más o menos céntrico entre Valladolid, Madrid y El Arenal. Al final se decidió realizarlo en el municipio de Muñana en el restaurante Casa de Fidel. Un punto en el que parecía que beneficiaba en Km y tiempo a los Arenalos aunque se igualaba por la dificultad de tener que atravesar dos puertos en un tiempo meteorológico todavía inestable.

El municipio de Muñana se encuentra en el Valle de Amblés, provincia de Ávila. Este valle forma el curso alto del río Adaja, desde su nacimiento en la vertiente oriental de La Serrota hasta las proximidades de Ávila capital donde el río gira hacia el norte y atraviesa la Sierra homónima, al pie mismo de las murallas de la ciudad.

Respecto al nombre de la región está bastante extendida la creencia, que vendría de tierra de moros, La Morania, que evolucionó a Moraña, aunque creencia popular es que vendría de Maraña, maraña de pueblos por la cantidad de pueblos que se agrupan en dichas tierras.

Desde las doce de la mañana empezamos a llegar a este pequeño pueblo para alegría de los paisanos que a pesar del frío que nos dejó la carretera en los huesos nos acogieron con gran entusiasmo y calor. Allí hicimos tiempo entre cafés, paseos y aperitivos, compartiendo charlas y risas. El día termino con una comida estupenda y con el propósito de que al año que viene nos juntemos de nuevo.


viernes, 4 de febrero de 2011

XIX concentración LAS NIEBLAS.

Casi a última hora y animados por la ventana meteorológica que se abría el primer fin de semana de febrero prometiendo sol, algunos socios del club motocabras nos encontramos en las inmediaciones de la plaza de toros de Iscar. A primera hora de la mañana parecía que la crisis también se hacía notar en la concentración, por el poco volumen de motos que se veían comparando con el número de moteros del año anterior. Pero esto solo se quedó en un comentario erróneo ya que por la tarde el pueblo se encontraba hasta arriba de amantes de las dos ruedas.
Allí compartimos una ruta barítima y una comida en la residencia para jóvenes deportistas de Iscar organizada por Gavi. Después de comer Cecilio improvisó una ruta a Cuellar,  para los motocabras que nos encontrábamos allí, más la buena compañía de Fran y Sonia (Tintorro Peleón). En Cuellar, un poco de turismo histórico y unas cervezas en un  pub irlandés muy agradable. El día terminó en el restaurante Manhattan situado en Pedrajas de San Esteban. Algunos se marcharon el sábado, otros afortunados se fueron a su casa y otros estuvimos menos acertados al reservar habitación en Los Pinos, nada aconsejable por la dejadez de las instalaciones, mobiliario...etc. Al día siguiente visita al Castillo de Iscar y regreso a casa.